La Chispa de Zunray Julio

spark july

Namaste yogins,

Llegamos al último mes de nuestro curso “académico” en Zunray y, si en septiembre os comentaba que este camino no tiene principio, hoy comparto con vosotros que el yoga no tiene final.

Es un camino en evolución, está vivo y se sigue creando a medida que tú o yo practicamos. Por un lado, es importante que seamos muy respetuosos con la tradición, en el estudio de los textos clásicos podemos encontrar muchas respuestas y gracias a ellos alcanzamos un entendimiento verdadero de lo que significa ser un humano que crece en Consciencia; por otro lado, debemos saber que quienes habitamos el planeta ahora mismo tenemos nuevas necesidades y estamos en un punto evolutivo diferente que hace dos mil años. La historia de la apertura espiritual funciona como cualquier otra historia temporal: la indagación y los anhelos de nuestros ancestros generan las circunstancias vitales de las generaciones siguientes por lo que las coordenadas espacio-temporales en las que estamos nosotros son un eslabón más en el proceso evolutivo que siempre es progresivo y nos impulsa hacia delante.

Existe un dicho en India que dice que con cada nuevo santo llega un nuevo mensaje. A mí me encanta porque reafirma la idea de que, en efecto, los yogins estuvieron auténticamente abiertos a innovar, a sentir el proceso de despertar a su manera y abiertos también a la forma como otro colega podía vivirlo. Por eso es de vital importancia que nunca dudemos de nuestro sentir, que escuchemos los mensajes del interior y que aprendamos de la experiencia de otros, que al fin y al cabo es lo que es la tradición, para encontrar nuestras propias respuestas. Es cierto que cuando mantenemos esta actitud, nos damos cuenta de que el mensaje es universal y eterno, pero que para llegar a ese nivel de investigación personal hay que hacer bastante trabajo previo o si no corremos el peligro de que las tendencias ególatras propias sean las que tomen las riendas de nuestro camino.

La Chispa de Zunray se despide hasta septiembre. Os deseamos un verano lleno de juego sobre la esterilla y fuera de la ella, de indagación y de deleite.

aham prema – somos amor
Zaira