La Chispa de Zunray Noviembre 2018

A devotee lights oil lamps at a religious ceremony during the Diwali or Deepavali festival at a Hindu temple in Colombo

Namaste,

Noviembre es el mes de dos de mis fiestas favoritas. El día 7 India celebra Diwali, el festival del triunfo de la Luz, y un par de semanas después, Norte América se vestirá con los colores de Acción de Gracias, una festividad de gratitud y hermandad.

La práctica del yoga nos invita a ver la luz, lo positivo y lo bueno en todas las áreas de la vida. Resulta interesante pues nuestra sociedad occidental, basada en el consumismo funciona de modo opuesto. El ser humano actual está más centrado en satisfacer deseos superfluos en el futuro o en buscar lo que no tiene en este momento, que en abrir los ojos a la abundancia, el bienestar y la bondad que ya existen.

Los yogins cultivamos la satisfacción y la plenitud momento a momento. ¿Alguna vez te has fijado en esa media sonrisa de Buddha? Expresa un estado de contentamiento y de paz increíbles. Existe un modo de enaltecer esas cualidades y de ser un poco más buddha: estar centrados en sentirnos agradecidos por cómo las cosas son ahora mismo. Todos los seres del planeta nos merecemos lo mejor, y, sin embargo, tampoco deberíamos dar las cosas por hecho. Muchas veces durante el día, parémonos y digamos “¡gracias!”. Especialmente por las pequeñeces, por los detalles insignificantes como el canto feliz de un gallo en la mañana, la calma que se siente al entrar en la sala de yoga o el movimiento rítmico de tu pecho al respirar.

Cuando nos paramos a contemplar todas las cosas pequeñas como regalos, la energía de la abundancia se despierta y empieza a fluir como ríos dorados de fuerza vital. La abundancia no es cuestión de dinero, sino más que nada de los sentimientos y pensamientos que brotan cuando estamos alegres, felices y conscientes de ser uno con el universo.

Gracias a todos por ser, gracias a todos por formar parte de nuestra comunidad.

¡Nos vemos en la esterilla!

aham prema, somos amor

Zaira