La Chispa de Zunray marzo 2018

march spark
Namaste!

Namaste yogins,

Existe una práctica que se considera la llave para mantener la transparencia, la calma y la paz naturales de nuestra mente. No sólo nos permite seguir centrados en el camino correcto, sino que además previene las lesiones, te lleva a avanzar sobre la esterilla y nos recuerda a cada instante que somos amor: son los cuatro pensamientos infinitos. Se trata de cuatro actitudes hacia el mundo que nunca, nunca fallan cuando queremos resolver cualquier conflicto interior o exterior.

Maitri, la amabilidad infinita que elimina de nuestra mente-corazón cualquier animosidad o violencia. Se nutre del deseo de ser “amigo” de uno mismo y de los demás. La impureza más dañina para nuestra mente es la violencia, tanto de pensamiento así como de palabra y acción. Ser cordial o gentil es sencillo y puede transformar el mundo.

Karuna, la compasión infinita que nos lleva a querer liberar a otros y a nosotros mismos del dolor. Cuando vemos a alguien sufriendo, el impulso natural es intentar hacer algo para aliviar ese dolor. ¡Dentro de cada yogin hay un pequeño-gran activista!

Mudita, la alegría infinita por los logros de otros. Es la admiración auténtica hacia otros cuando las cosas les van bien o avanzan en su camino vital. Resulta especialmente importante si se trata de personas que no nos caen bien o con quienes no congeniamos.

Upeksha, la ecuanimidad infinita que nos lleva a ser igual de amables, compasivos y alegres tanto hacia las personas con quienes resonamos como hacia aquellas con quienes no armonizamos. Es fácil querer a un amigo, ¿verdad? Pero ¿y a un enemigo? No se trata de ser mejores amigos de todo el mundo, sino de mantener una actitud de igual respeto y ecuanimidad hacia lo que nos gusta como hacia lo que no nos gusta.

Este mes, practica un pensamiento infinito cada semana, llévatelo a la esterilla y trabájalo en relación a tu cuerpo-mente-corazón con cada respiración, movimiento y asana.

¡Feliz comienzo de la primavera!!! Nos vemos en la esterilla,
Paz y amor

Zaira