La chispa de Zunray diciembre de 2017

meditation

Namaste yogins,

Una chica de catorce años me dijo hace unos días que para qué iba a ir a clase si lo único que se hace en yoga es sentarse y cantar Om. Me gustó muchísimo porque con toda la inocencia de su corazón expresaba cuál es la idea más generalizada en España de cómo es una clase de yoga. Aquí todavía está vivo el concepto de que el yoga es un camino de evolución interior a través de la meditación.

Existe un sutra o un aforismo yóguico muy antiguo que dice que la calma y la paz suceden cuando la mente deja de dar vueltas malinterpretando la realidad.

Es muy importante devolver la mente a su estado armónico natural porque ella es el filtro a través del cual la energía más alta de tu ser superior se manifiesta en el mundo de la materia física. Digamos que tu mente traduce los dictados de tu alma y el mensaje llega a tu cuerpo material una vez ya interpretado por la mente. Por eso es fundamental que el programa de traducción que utilizamos se encuentre en el mejor estado posible porque si no, seguiremos malinterpretando y dándole la vuelta a las cosas.

El sutra en cuestión, menciona la palabra “virtti” cuyo significado literal es remolino y se utiliza para referirse a los remolinos de pensamientos que constantemente están moviéndose por nuestro cuerpo mental y que tanta lata nos dan a todos. Esos torbellinos pueden llegar a ser tan rápidos que nos llevan a estados de ansiedad en los que somos incapaces de ver la realidad tal cual es. Aquí tienes un ejercicio para recobrar la calma durante esos momentos locos:

Túmbate boca abajo y apoya la frente sobre los antebrazos.
Lleva la atención a la respiración. Suaviza la barriga y espira por la boca unas cuantas veces.
Suelta la tensión en la frente, la mandíbula, la lengua, los hombros, la barriga y la pelvis. Si lo ves necesario, agita suavemente tu cuerpo de lado a lado.
Entonces vuelve a llevar la atención a la respiración. Inspira y espira lo más lentamente posible. Sigue respirando de forma lenta, pausada y rítmica durante cinco o diez minutos.
Cuando sea el momento de levantarte, hazte consciente de que los remolinos de tu mente se han calmado y que tu visión del ahora es más directa y real.

¡Celebra y sé paz esta temporada navideña!!!

Nos vemos en la esterilla,
Om Shanti
Zaira