La Chispa de Zunray abril 2018

CrocusApril18

Namaste yogins,

Abril está en pleno, regalándonos colores verdes por todas partes y una sensación maravillosa de renovación y pureza. Es el momento de quitarnos las capas del invierno y dejar que la luz del sol y la brisa cálida acaricien todas las partes de nuestro cuerpo-mente-alma. Uno de los principios yóguicos fundamentales nos dice que existen tres razones por las cuales nosotros percibimos la realidad como objetos delimitados y diferenciados los unos de los otros, haciendo posible que la unicidad la veamos como multiplicidad y que, aunque tú y yo seamos parte de lo mismo nos veamos como un tú y un yo. Son como mantos o capas que ocultan la esencia de las cosas, pero que te puedes quitar en cualquier momento, como quien sale de paseo una tarde cálida de primavera y se quita el abrigo exponiendo la piel al sol.

Hay autores que hablan de estos malas, así se llaman en sánscrito, como impurezas que nublan la mente, así que si quieres hacer un detox mental este año, ¿qué mejor que conocerlas?

La individualidad
Es la idea de que eres un ser separado de la totalidad. Nos miramos a nosotros mismos y vemos que nuestro cuerpo termina en el límite de la piel, cuando, en realidad, esos límites sólo existen en la percepción del ojo humano pues tanto el yoga como la ciencia afirman que nuestro cuerpo y nuestra mente son pequeñas olas en el océano de la existencia y aunque la contemplemos como algo individual, ¿podríamos separar la espuma de su cresta del resto del mar?

La diferenciación
La creencia de que tú y yo somos entidades diferentes el uno del otro cuando la verdad es que los rasgos de personalidad que nos hacen únicos son minúsculos si los comparamos con todas las cualidades que nos hacen exactamente iguales. Reconocer la unicidad de todos los seres que creamos juntos la realidad nos permite celebrar la multiplicidad y las diferencias desde una perspectiva más inclusiva, compasiva y amorosa.

La acción interesada/condicionada
El apego al resultado de nuestras acciones nos condiciona, mientras que cuando somos realmente conscientes de que no hay nada que ganar ni nada que dejar partir porque ya estamos completos, entonces nos manifestamos como los seres libres que ya somos.

Practiquemos siendo pura consciencia y ¡celebremos la vida!
Nos vemos en la esterilla,

Namaste
Zaira